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Historias para Contar

Jueves, 20 Julio 2017 19:51

Aprendamos De Felipe

Escrito por
“Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.” Hechos 8:40.
Miércoles, 19 Julio 2017 20:09

Sin Cuestionar

Escrito por
Cuentan que cierto capitán ordenó a un soldado:
Martes, 18 Julio 2017 16:16

¡Nunca Te Rindas!

Escrito por
Una joven conducía junto a su padre y se encontraron con una tormenta. La joven le preguntó a su padre: ¿Qué debo hacer?
Lunes, 17 Julio 2017 16:53

De Rodillas Te Pido

Escrito por
Una pobre mujer vivía en una humilde casa con su nieta, que estaba muy enferma.
Como no tenía dinero para llevarla con un médico, y viendo que a pesar de sus muchos cuidados, la niña empeoraba cada día; con mucho dolor en el corazón decidió dejarla sola e ir a pie hasta la ciudad más próxima en busca de ayuda.

En el único hospital público de la región, le dijeron que los médicos no podían trasladarse hasta su casa, que ella tenía que traer a la niña para ser examinada.

Desesperada por saber que su nieta no conseguiría siquiera
levantarse de la cama se retiró y, al pasar por una iglesia decidió entrar.

Algunas señoras estaban arrodilladas haciendo sus oraciones.

Ella también se arrodilló.

Escuchó las oraciones de aquellas mujeres y cuando tuvo oportunidad, también alzó su voz y dijo:

“Hola Dios, soy yo María. Fíjese Señor, que mi nieta está muy enferma. Yo quisiera que usted fuese para allá a curarla. Por favor, Dios, anote la dirección.”

Las señoras se sorprendieron con esa oración y continuaron
escuchando.

“Es muy fácil, solamente es seguir el camino de las piedras y cuando pase el río con un puente usted entra en la segunda calle de terracería. Pasa la tiendita. Mi casa es el último jacal de esa callecita.”

Las otras señoras, que estaban pendientes de la oración se esforzaban para no reír.

Ella continuó: “Mire Dios, la puerta está cerrada, pero la llave está debajo del tapetito rojo de la entrada. Por favor Señor, cure a mi nietecita. Gracias.”

Y cuando todas pensaron que ya había acabado ella agregó: “Ah! Señor, por favor, no se olvide de colocar la llave de nuevo abajo del tapetito rojo, si no, yo no voy a poder entrar a la casa. Muchas, muchas gracias!”

Después que Doña María se fue, las demás señoras soltaron la carcajada y se quedaron comentando lo triste que es ver que las personas no saben ni orar.

Cuando Doña María llegó a su casa no se pudo contener de tanta alegría al ver a la niña sentada en el piso jugando con sus muñecas.
“¿Ya estas de pie?”
Y la niña, mirándola cariñosamente le contestó: “Un médico estuvo aquí abuelita. Me dio un beso en la frente y dijo que iba a mejorar. ¡Él, era tan hermoso abue! Su ropa era tan blanca que parecía hasta que brillaba.

¡Ah! Y Él te mandó decir, que si fue fácil encontrar nuestra casa y que iba a dejar la llave debajo del tapetito rojo como tu se lo pediste”

Dios no quiere palabras bonitas, Él quiere palabras sinceras, con fe.
 
Fuente: Eviado por: Ana Morata (Águilas)
Viernes, 14 Julio 2017 16:14

Somos Pecadores

Escrito por
Pero si se niegan, estarán pecando contra el Señor. Y pueden estar seguros de que no escaparán de su pecado. - Números 32:23
Jueves, 13 Julio 2017 11:11

Venganza Extrema

Escrito por
Una niña estadounidense intentó envenenar dos veces a su madre con lavandina, luego de que ésta la castigara quitándole su iPhone.
Miércoles, 12 Julio 2017 15:35

¿Se Rompió Algo En Tú Vida?

Escrito por
Se cuenta que una vez iba un hombre en su auto por una larga y muy solitaria carretera cuando de pronto su carro comenzó a detenerse hasta quedar estático.

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